La Dirección Nacional de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), comprometida con el bienestar de la comunidad académica, ha venido trabajando en la adecuación y mantenimiento de la infraestructura física para el cumplimiento de las actividades misionales, así como en el mejoramiento y la disposición de nuevos espacios para la comunidad estudiantil.
Sin embargo, recientemente hemos recibido solicitudes verbales y escritas de algunos estudiantes conducentes a modificar el uso de espacios que ya cuentan con un fin institucional. Los solicitantes, dicen, buscan «apropiarse» del salón aledaño a la Dirección de Bienestar. Esta Administración encuentra improcedente la solicitud, toda vez que el referido salón es actualmente un sitio abierto y accesible a cualquier estudiante de la Escuela. De hecho, el uso de dicho espacio lo gestiona actualmente la Dirección de Bienestar en coordinación con la representación estudiantil, una gestión conjunta dirigida a garantizar su mejor aprovechamiento para todo el estamento estudiantil esapista, razón por la cual, incluso, hay establecido un decálogo para la adecuada convivencia entre quienes lo ocupan en forma ocasional o
regular.
La petición de los estudiantes refiere también la modificación en el uso del salón Carlos Lleras, respecto de la cual, este 3 de febrero, la Administración les recordó que la Escuela cuenta con espacios limitados y que, por lo tanto, los salones de clase deben destinarse prioritariamente a la impartición de las mismas. Con ello se garantiza el cumplimiento del propósito superior del derecho a la educación y nuestra responsabilidad legal de formar servidores públicos y ciudadanos en el saber administrativo público.
También han solicitado el cambio de uso del salón conocido como «la pecera», anexo a la biblioteca, para destinarlo al descanso de los estudiantes. La Administración ha reiterado su actual uso institucional como escenario para la celebración de eventos académicos.
Así mismo, en relación con «la casita», un espacio utilizado por la comunidad estudiantil, en especial para los ensayos de los grupos artísticos de la institución, en los que participan estudiantes y docentes, los solicitantes han exigido su disponibilidad abierta y completa.
Frente a estas solicitudes, la Administración, siempre en disposición para la escucha activa, se permite reiterar que la gestión de dichos espacios es una responsabilidad exclusiva de las dependencias encargadas de definir su uso, de acuerdo con las demandas de la planeación académica vigente. Por esta razón, son lugares académicos dedicados al acto pedagógico de enseñanza-aprendizaje y deben brindar
las condiciones dignas que merecen estudiantes y docentes. Esto implica, entre otras condiciones, que estén limpios y despejados de enseres que obstaculicen el adecuado desarrollo de las clases.
Adicionalmente, los espacios acondicionados para uso de los estudiantes se han dotado del mobiliario que brinda las comodidades requeridas por ellos. Los bienes muebles conforman el inventario de la Escuela y están asignados a funcionarios públicos de la planta de personal de la institución. El correcto uso de tales bienes debe garantizarse y cualquier afectación o daño puede tener incidencia disciplinaria, fiscal
o, incluso, penal. La Administración de la ESAP, comprometida con la defensa y custodia estricta de lo público, reafirma su compromiso con la protección y uso adecuado de los bienes muebles e inmuebles.
Finalmente, los espacios para discusiones políticas de carácter no partidista son fomentados y reciben el apoyo de esta Administración por su importancia para el dinamismo de la reflexión y de la deliberación académica, siempre que dichos espacios sean abiertos y en coordinación con los demás miembros de la comunidad esapista, a fin de que discurran armónicamente y no colisionen con otras actividades académicas.
JORGE IVÁN BULA ESCOBAR
Director nacional


