El foro estudiantil, inició con las palabras de Alejandro Linares que compartió la experiencia de haber liderado entre el 2002 y 2005 como alcalde un municipio de sexta categoría, Topaipí, en el departamento de Cundinamarca, población rural de la provincia de Rio Negro distante 141 km de la Capital de la República de Colombia.
Topaipí, a finales del siglo pasado, se catalogaba como uno de los cinco municipios más pobres del departamento de Cundinamarca, esta zona por efectos de la guerra, vio reducir su población drásticamente, que pasó de más de 18.000 habitantes en 1990 alrededor de 2.900 habitantes en el 2003.
Durante la jornada académica los estudiantes Esapistas descubrieron los elementos de liderazgo social y político mediante el ejemplo de un territorio campesino, que terminó el siglo pasado sin accesibilidad a la salud y con mínimas oportunidades de educación o de empleo, para sus moradores en su mayoría humildes. Topaipí en tiempos de posconflicto inicia a recuperar su población que se aproxima a los 4.900 habitantes.
En los primeros años del nuevo milenio esta población campesina agotaba la esperanza entre los aromas de la guerra; afirma el exalcalde Linares que Topaipí en el 2003 se saturaba en su ambiente con olores de muerte, sangre, coca, droga para pasar 11 años después a los aromas del café, la caña, las frutas como la mandarina, el limón y la naranja de la que fabrican licor. En el paisaje de Topaipí, como efecto de la administración participativa hoy resalta el verde natural adornado por espacios para la ganadería y hermosas orquídeas, con nuevos líderes que son protagonistas en la decisión del uso de sus escasos recursos y hacen parte de las nuevas políticas públicas, como la muestra de los efectos del liderazgo sociopolítico que facilita los sueños de reconciliación y paz que se empiezan a respirar en ese territorio con niños, niñas y jóvenes que se divierten y son felices en los espacios recreodeportivos.
La transformación del municipio de Topaipí inició en la Administración de Alejandro Linares, bajo el plan de desarrollo denominado “Topaipí Siempre Adelante”, que se respaldó de participación, nuevo liderazgo y políticas públicas participativas, afirma el exalcalde de los Topaipicenses que una mala decisión de un líder puede victimizar a la población del mismo modo que lo hacen los efectos del conflicto que en esa zona llegó a superar el numero de 20.000 afectados en la más reciente historia al tiempo que añade Linares que en 1996 un ejemplo de esas decisiones equivocadas en contra de los intereses del pueblo dejaron a Topaipí una enorme plaza de toros que no correspondía a las necesidades de los habitantes.
Once años después de su mandato, el exalcalde recuerda a los Esapistas que el nuevo liderazgo dejó huella en la zona al dejar en los campesinos más calidad de vida, mediante un programa de educación para adultos y la implementación de acciones de trabajo social que les permitió a los campesinos tener programas de salud visual, salud oral; devolviendo a los pobladores la autoestima y la felicidad, también quedaron acciones para rehabilitar a los afectados por la guerra, así como pobladores de Topaipí Cundinamarca, pueden ver que el municipio engrandeció a los adultos mayores que en
familia se distraen con los partidos de futbol que personas desmovilizadas de los grupos armados ilegales y víctimas juegan integrados con los miembros de la comunidad.
Alejandro Linares concluyó la breve historia reciente de su gestión resaltando a los estudiantes de administración pública, que un líder es el que pasa a la acción y que logra que las personas sumen mínimos aportes que son la base de las pequeñas revoluciones que transforman comunidades y corazones, como en el caso de Topaipí que es una región que se desarrolla y recupera su vida por los efectos de la política de producción que se construyó participativamente.
El cambio en Topaipí fue respaldado con la comercialización estratégica de los productos que permitieron la asociación de la comunidad, la diversificación, la masificación de la producción, el proyecto de mejoramiento de las vías con placa hueca mediante pequeños tramos en zonas destapadas de alta pendiente, también subrayó Linares, que producto de las políticas públicas participativas crearon el banco de herramientas y semillas practicando el nuevo liderazgo que por la misma vía se sumó al banco de alimentos para apoyar a la población en su mayoría adulta.
Como efecto de las palabras y vivencias compartidas por el exalcalde Alejandro Linares, la comunidad Esapista y los invitados especiales, terminaron comprendiendo que los administradores públicos no tienen una única fórmula mágica para administrar los recursos, Linares también aseguró al auditorio que con pocos recursos se pueden alcanzar grandes cambios si se hacen las cosas con el corazón, al tiempo que manifestó que en la práctica se prueba que la administración pública no tiene un modelo único y exacto para administrar los recursos.
Reitera Alejandro Linares que la tendencia del nuevo liderazgo, busca la planeación de presupuestos participativos involucrando a todos en las decisiones, practica de manera continua la rendición de cuentas, se enfoca en la reconciliación, la resolución pacífica de los conflictos, persigue el diálogo y la paz como cultura, el nuevo liderazgo dice, también debe facilitar el trabajo en equipo donde por parejo se superen las diferencias hablando con el vecino de la misma manera que se habla con el líder. El nuevo liderazgo de manera simultánea entiende lo que nos afecta de la globalidad, sabe que pasa en la región y en el país, tiene el detalle real de lo que ocurre en lo local para pasar del individualismo al trabajo colectivo, conociendo las necesidades en sus contextos reales.
El nuevo liderazgo también se practica dejando de lado la pleitesía a la razón y dando cabida a la emoción, apartando el éxito entendido como acumular lo material, para practicar la equidad de género, valiéndose de la ciencia la tecnología e innovación, se fortalece pasando de la palabra a la acción concreta respetando el ambiente para tomar decisiones impregnadas de realidad.
Sostiene Alejandro Linares que se percibirá el efecto del nuevo liderazgo si vemos mandatarios reportando en sus informes resultados que propicien la felicidad de unos nuevos ciudadanos, solidarios, más productivos en lo económico, consientes del cuidado de la naturaleza, más integrados a la actividad física, el deporte, la recreación y la cultura, destacando los talentos locales, para que se sientan con capacidad de estar en todos los ciclos de las políticas públicas aportando su saber e ideas, participando más y mejor en la política, en suma, más colombianos sintiéndose orgullosos de haber nacido en su tierra.[/vc_column_text][rd_images_gallery images=”19472,19473,19474″ onclick=”link_image” column=”ig_col_3″ margin_top=”0″ margin_bottom=”0″][/vc_column][/vc_row]

