El acuerdo entre el gobierno y las Farc se concretó ante representantes de las víctimas, miembros del cuerpo diplomático acreditado en Colombia, directores de medios de comunicación, magistrados de las altas cortes, congresistas, expresidentes y representantes de organizaciones sociales, que estuvieron acompañados por una multitud, que desde la Plaza de Bolívar, a través de las pantallas gigantes, fue testigo de la histórica firma de la paz de la que los Colombianos estuvieron pendientes en las redes sociales.
El nuevo acuerdo de paz ampliado y fortalecido, también denominado el acuerdo de la esperanza, después de ser finalizado en la Habana Cuba y conocido por los líderes políticos de los partidos de oposición, fue socializado por todos los medios disponibles para que los ciudadanos evidencien los ajustes; en palabras del Presidente, el acuerdo de paz “nos permite trabajar juntos como nación por el progreso del país, para recuperar las regiones más afectadas por el conflicto”.
Las víctimas, la iglesia católica, muchos de los que no estuvieron de acuerdo con el primer documento y los asistentes al evento manifiestan en sus rostros de alegría la ilusión de la mayoría de los Colombianos por el nuevo paso en el camino de la paz, que acompañaron con gritos de “sí se puede” y aplausos al finalizar el momento de las firmas; ante el terreno que paso a paso falta recorrer en las próximas décadas, se cristaliza en sus ojos el anhelo de vivir en una Colombia en paz.
Ahora con este acuerdo mejorado, radicado por el ministro del interior Juan Fernando Cristo, los miembros del honorable congreso de la república, como representantes de los colombianos, la próxima semana, deberán escuchar de nuevo a los voceros del SÍ y el No para deliberar y al finalizar la jornada de una sesión plenaria convocada para revisar asuntos políticos, expresarán con su voto la ratificación de todos los puntos del acuerdo que se implementará guiados por los pronunciamientos de la Corte Constitucional.
El Congreso asumirá la responsabilidad histórica de respaldar lo acordado por el Gobierno para pasar a tramitar el indulto y los demás proyectos de ley que el momento de refrendación y el proceso de paz requieren, para concretar el llamado a la unidad en un clima de respeto y la reconciliación como aporte a las bases de una paz estable y duradera.
Si el congreso refrenda los puntos del acuerdo de paz, se fijará el día D para que cinco días después de esta ratificación parlamentaria, los excombatientes de las Farc se movilicen a las zonas de concentración verificadas por la misión de verificación de Naciones Unidas que ha permanecido en Colombia.
De este modo se espera que las Farc dejen de existir como grupo armado ilegal y que en corto tiempo se dé inicio a la implementación de los puntos del acuerdo para materializar que las palabras sean las únicas armas permitidas y que la violencia sea remplazada por la participación y el diálogo, para defender las ideas en nuestro sistema democrático.[/vc_column_text][rd_images_gallery images=”21189,21190,21192″ size=”full” onclick=”link_image” column=”ig_col_3″ margin_top=”0″ margin_bottom=”0″][/vc_column][/vc_row]

