Cumplir es construir PAZ

Cuando el Acuerdo de Paz se firmó, en 2016, Colombia se enfrentó a un desafío silencioso pero decisivo: gobernar territorios que durante décadas estuvieron marcados por el conflicto. No bastaba la presencia del Estado: era necesario fortalecer las capacidades de quienes lo representan y de las comunidades y ciudadanos que interactúan con él, para asegurar una gestión pública efectiva y cercana a las realidades locales.

En ese contexto, la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) adquiere un papel estratégico, al impulsar procesos de formación, capacitación y asistencia técnica orientados al fortalecimiento institucional, especialmente en los municipios priorizados para la implementación del Acuerdo de Paz.

Este mandato quedó formalizado en el Decreto Ley 894 de 2017, que definió responsabilidades concretas para la Escuela. Así, el artículo 2 establece que la ESAP, en coordinación con el Departamento Administrativo de la Función Pública, «diseñará y ejecutará anualmente programas de formación y capacitación orientados a fortalecer las competencias, habilidades, aptitudes y destrezas de los servidores públicos. Estos programas estarán dirigidos, de manera prioritaria, a los municipios donde se implementarán los planes y programas del Acuerdo de Paz, dando prelación a aquellos territorios definidos por el Gobierno Nacional como estratégicos para su puesta en marcha».

Nueve años después, hoy es posible testimoniar el cumplimiento de ese compromiso. Los resultados se reflejan en 226.000 certificados otorgados en eventos de capacitación orientados a la construcción de paz, dirigidos a servidores públicos y ciudadanía; en 3.720 eventos, que han acreditado a multiplicadores en procesos de control social a la gestión pública, dentro del plan de apoyo a la creación y promoción de veedurías; en las 79.322 personas que decidieron postularse a concursos de empleo público en zonas afectadas por el conflicto, y en las 1.396 asesorías y consultorías ofrecidas en municipios con programas de desarrollo con enfoque territorial (PDET) y zonas más afectadas por el conflicto armado (zomac).

Durante los primeros años, la ESAP concentró sus esfuerzos en diseñar y territorializar una oferta formativa que no podía improvisarse. Gobernar en contextos de posconflicto exige enfoques distintos: no es posible aplicar los mismos modelos de las capitales en territorios que han vivido realidades radicalmente diferentes.

En ese proceso, la Escuela recorrió los municipios PDET para identificar directamente las necesidades reales de formación; fortaleció el programa de Administración Pública Territorial (APT), que consolidó como el primero con enfoque diferencial y que ofreció con becas completas; estructuró el concurso de méritos más grande convocado para estas zonas y formó a los primeros multiplicadores en procesos de control social.

Importante: esos recursos se tradujeron en eventos reales en los territorios.

Desde 2023, la ESAP intensificó notablemente su apuesta por la capacitación. En la línea estratégica de “Servidores públicos y ciudadanía capacitados para la construcción de paz”, alcanzó resultados de gran impacto, con una ejecución que refleja el compromiso institucional por fortalecer capacidades y promover la participación ciudadana en los territorios.

  • 2023: $988.103 millones
  • 2024: $486.754 millones
  • 2025: $612.712 millones

Total: $2.087 millones en tres años.

Y lo más importante: esos recursos se tradujeron en eventos reales en los territorios.

AñoEventos realizadosCertificados otorgados
202367746.929
202485329.626
202586233.496
Totales2.392110.051

¿Qué significan estos números? 

Que cada certificado representa a un servidor público o un líder comunitario que hoy sabe más sobre planeación, contratación pública o rendición de cuentas, entre otros temas que inciden sobre la gestión pública en los municipios más apartados y vulnerables el país.

Formación para la toma de decisiones en territorios de paz

En este amplio plan de formación, sobresale la Escuela de Alto Gobierno de la ESAP. Su labor se orienta a la formación de quienes ejercen liderazgo en lo público —alcaldes, secretarios de despacho, concejales, altos directivos—, con el fortalecimiento de sus capacidades para la toma de decisiones y la conducción de procesos fundamentales en la implementación del Acuerdo, particularmente en los territorios más problemáticos del país.

Entre 2019 y 2025, en los 170 municipios PDET, esta Escuela ha entregado 9.064 certificados a servidores públicos del nivel directivo y asesor. Su enfoque combina rigor técnico y sensibilidad territorial, con la convicción en una formación que no solo transmita conocimiento, sino que acompañe la solución de problemáticas reales desde la gestión pública.

Becas del programa APT para servidores públicos de municipios PDET

Si hay una iniciativa que resume el alma del trabajo de la ESAP es el programa de becas para el programa de Administración Pública Territorial (APT).

Entre 2019 y 2025, se destinaron más de $832 millones a exoneraciones de matrícula y beneficios pecuniarios. ¿El resultado?

446 renovaciones en Becas que permitieron la culminación satisfactoria de estudios a beneficiarios del programa.

155 servidores públicos de municipios PDET recibieron becas completas para estudiar con la ESAP.

¿Por qué se cerró el otorgamiento de nuevas becas en 2023?

Así estaba previsto desde el principio: el programa fue diseñado como una estrategia de choque para un periodo específico (2019-2022). Con los recursos disponibles, priorizó acompañar hasta el final a quienes ya estaban cursando.

La formación no solo les cambió la vida a ellos, sino que fortaleció la institucionalidad de sus territorios.

El concurso de méritos que rompió récords: 79.322 inscritos

La ESAP asumió el reto de proveer, bajo criterios de mérito, empleos de carrera administrativa en los municipios PDET, con el mayor concurso público en la historia reciente del país para zonas afectadas por el conflicto. Esta convocatoria logró cubrir 161 municipios y reunir a 79.322 ciudadanos inscritos entre 2020 y 2022.

El proceso culminó en marzo de 2023 con la publicación de los resultados definitivos, lo que marcó un hito en la democratización del acceso al empleo público. Gracias a este esfuerzo, cientos de personas accedieron a cargos por sus capacidades y méritos, lo que dejó atrás prácticas asociadas a recomendaciones e influencias. La ESAP cumplió así su misión de garantizar un proceso transparente, ágil y con amplio alcance territorial.

A este avance se suma que, en 2024, la entidad inició el proceso de selección de personeros municipales para el periodo 2024-2028 II, que abarcó siete municipios y registró 4.885 inscritos. Este concurso también concluyó, con éxito, con la conformación de listas de elegibles que permiten a las corporaciones municipales designar a los mejores perfiles para estos cargos.

Veedurías ciudadanas: empoderar a la gente para que vigile

La paz no se construye únicamente desde las oficinas estatales. Por ello, el fortalecimiento de las veedurías ciudadanas se consolidó como uno de los encauzamientos más significativos y de mayor crecimiento.

Entre 2018 y 2025, se llevaron a feliz término 3.720 eventos de formación de multiplicadores en control social a la gestión pública, que se tradujeron en 145.000 certificados entregados.

En términos prácticos, esto significa que decenas de miles de ciudadanos hoy cuentan con herramientas para comprender la gestión pública: pueden leer un contrato, identificar posibles irregularidades y presentar denuncias formales. La ciudadanía está dispuesta a ejercer control; solo requiere las capacidades necesarias para hacerlo, y suplirlas ha sido el propósito de este esfuerzo.

Asesorías y consultorías territoriales: acompañamiento técnico en el día a día

La estrategia de intervención territorial permitió poner a disposición de los municipios PDET a decenas de asesores expertos en planeación, contratación y ordenamiento territorial, entre otros temas.

  • Entre 2022 y 2025, la ESAP atendió a más de 150 municipios cada año 
  • Ofreció 1.396 asesorías técnicas, en total.

El año de mayor intensidad fue 2022, con 608 asesorías dadas. La disminución en los años posteriores no se debe a una reducción del alcance sino a un resultado del modelo: los municipios han venido fortaleciendo su capacidad institucional y ganando autonomía, por lo cual han demandado cada vez menos asistencia de la ESAP. El acompañamiento no busca generar dependencia, sino impulsar procesos sostenibles que permitan a los territorios avanzar por sí mismos una vez cuentan con las herramientas necesarias.

¿Qué viene después? Compromisos para 2026-2030

La ESAP sabe que la paz no es un punto de llegada sino un camino interminable. Por eso, queremos seguir trabajando con estas miras:

Para ello, continuará fortaleciendo las líneas estratégicas: paz y transformación, memoria colectiva y territorios de esperanza.

En el 2030, la Escuela de Paz, de la Dirección de Capacitación, será un espacio de formación e innovación en la gestión pública para la paz, donde funcionarios y comunidades fortalezcan sus capacidades administrativas y participativas, promoviendo instituciones y ciudadana para la transformación social, la reconciliación, la no repetición y la implementación efectiva de políticas de paz.

No todo ha sido fácil. La Escuela ha enfrentado la enorme complejidad de llegar a territorios donde el Estado apenas tiene presencia. Pero ninguna de esas dificultades la ha hecho desistir.

Al sumar las cifras y consolidar los resultados, se ven más que números. Se ve a Jesús María, en San Jacinto, planeando su municipio; a Yolima, en El Carmen de Bolívar, dirigiendo la Oficina de la Agencia de Tierras; a Edward, en el Urabá antioqueño, esperando el nombramiento que se ganó; y a Flor Alba, en Ocaña, vigilando contratos.

Esa es la paz que la ESAP construye. No la de los discursos, sino la de los salones de clase y la de las oficinas públicas de cara a las gentes de cada lugar. La ESAP sigue rindiendo cuentas. Pero, sobre todo, sigue formando a los servidores públicos y ciudadanos que harán de Colombia un país donde la paz sea, por fin, aquello que se tiene y se cuida, no una eterna añoranza.