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Grimap: el valor de investigar en comunidad

Con raíces en Boyacá y una proyección nacional, el Grupo Interdisciplinario de Investigación y Modernización de la Administración de lo Público (Grimap) se ha consolidado como referente académico de la ESAP, gracias a más de dos décadas de trabajo colaborativo, rigor y compromiso con la transformación del Estado.

De izquierda a derecha: Jacinto Pineda Jiménez, Julio César Caro Moreno, Juan Carlos Correa Gómez y Fabián Leonardo Romero Bolívar docentes de la ESAP e investigadores del grupo de investigación Grimap. Foto: Lina María López Aponte.

Por Paola Medellín Aranguren*
Comunicaciones ESAP, sede central.

La receta para hacer investigación del Grupo Interdisciplinario de Investigación y Modernización de la Administración de lo Público (Grimap) de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) se parece a la del cocido boyacense, un plato típico que combina distintos sabores en armonía. Grimap es el resultado de una variedad de ingredientes, entre ellos “la persistencia, la voluntad y el amor por la investigación”, señala su líder, el profesor Jacinto Pineda Jiménez, doctor en economía, pobreza y desarrollo social.

El equipo nació en Tunja en 2003, en un momento en el que el país debatía sobre el papel del Estado y la eficiencia de la administración pública. En ese contexto, los entonces funcionarios de la Dirección Territorial Boyacá y Casanare de la ESAP, Pineda Jiménez, Hernando Delgado Quintero y Olga Acuña Rodríguez crearon un espacio académico de reflexión sobre la gestión pública que, más allá de los indicadores, reivindicara la investigación como un acto de compromiso institucional y vocación de servicio.

Con el paso del tiempo, el colectivo amplió su alcance más allá de las fronteras boyacenses. Hoy, Grimap reúne a más de treinta investigadores de distintas regiones del país que, en palabras del profesor Pineda, comparten una misma convicción: “Venimos de diferentes territorios, disciplinas e intereses, pero nos une la pasión por comprender y transformar lo público”.

Esa visión plural se refleja también en sus tres ejes de trabajo: lo territorial, entendido como el espacio donde se concreta la acción del Estado y se hace visible la gestión pública; la capacidad institucional, orientada a la gobernanza y al fortalecimiento estatal; y la transformación tecnológica, una línea reciente que examina el impacto de la inteligencia artificial en la administración pública, en articulación con nuevos investigadores de la sede central de la Escuela.

Los conceptos que lo definen

El nombre del grupo resume los grandes debates académicos y políticos que marcaron el inicio del siglo XXI en Colombia: la interdisciplinariedad, la modernización y lo público. Sobre el primer concepto, Pineda reflexiona: “En Boyacá compartíamos discusiones con profesores como ‘Lucho’ Hernández, Alejandro Lozano, Jesús Molina y Tito Huertas. En esas conversaciones surgió la idea que la administración pública no podía pensarse desde una sola disciplina, sino desde la interacción entre saberes”.

En cuanto a la ‘modernización’, el investigador explica que su sentido se transformó: “Hoy hablamos de capacidad institucional y gobernanza, pero el propósito sigue siendo el mismo: fortalecer al Estado para que cumpla sus funciones con eficiencia, legitimidad y sentido social”.

Finalmente, la reflexión sobre ‘lo público’ se inspira en los aportes del profesor Alejandro Lozano Ayala y en la teoría de la esfera pública de Jürgen Habermas: “lo público también es comunicación, sociedad y encuentro —una comunidad dialogante, como diría Habermas—, donde la ciudadanía participa en la construcción del bien común”, señala Pineda. En paralelo, dentro de la ESAP surgió una discusión trascendental: la necesidad de mirar la administración pública desde el territorio. Ese debate, impulsado por docentes como Jenny López Rodríguez (investigadora del grupo) y Jesús Molina Giraldo, dio origen al programa de Administración Pública Territorial (APT) de la ESAP en 2017, un proceso en el que Grimap participó activamente.

El entorno que alimenta la investigación

En opinión del profesor Pineda, el desarrollo del grupo no puede entenderse sin el entorno que lo vio crecer: Tunja, donde para él convergen tradición académica y vocación pública. “Este contexto ofrece condiciones únicas para el intercambio académico, donde la universidad y la administración pública se encuentran, dialogan y producen conocimiento con sentido social”, señala.

Esa dinámica le ha permitido a este colectivo consolidar alianzas estratégicas, especialmente con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), con la que ha desarrollado proyectos y publicaciones académicas. “Cerca del 60 % de nuestros productos se han realizado con la UPTC, en una relación estable y enriquecedora que nos ha ayudado a crecer como grupo y como Escuela”, destaca el investigador.

Además, a través del Consejo Departamental de Educación Superior (Codes) de Boyacá, el grupo participa en la organización de dos eventos internacionales al año y la publicación de sus memorias. “Esa sinergia nos ha permitido mantener viva la circulación del conocimiento y fortalecer la investigación regional”, indica Pineda.

A esta labor se suma la presencia constante del profesor en los medios de comunicación regionales, desde donde divulga los resultados de sus investigaciones y reflexiona sobre la realidad socioeconómica del país. “Escribo entre veinte y veinticinco artículos al año. Solo hablo con cifras de los problemas económicos y sociales que enfrenta Boyacá y de los temas nacionales que nos afectan”, resalta el docente.

Ese trabajo sostenido se refleja también en los resultados: en la última década, Grimap ha avanzado en las clasificaciones del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCiencias), pasando de la categoría C a la B y, más recientemente, alcanzando la categoría A.

Salida de campo del grupo de investigación Grimap a la comunidad rural del municipio de Tipacoque, Boyacá, en 2022. Foto cortesía Lyda Marcela Herrera.

Un observatorio local con visión nacional

Del trabajo adelantado en el proyecto de investigación Soatá, Tipacoque, Tunja: pilotos de Observatorio de Derechos Humanos, ODS, Participación y PDM (2012–2020) surgió una de las iniciativas más importantes asociadas a Grimap: el Observatorio de Desarrollo Regional, Local y Derechos Humanos (ODRLDH), creado en 2020 por un grupo de investigadores liderados por los docentes Lyda Marcela Herrera Camargo y Hernando Delgado Quintero.

“Nuestra aspiración es promover un conocimiento que fomente la participación ciudadana informada y comprometida, así como mejorar la gestión pública en los niveles territoriales y en la sociedad colombiana en su conjunto”, asegura Herrera Camargo, magister en estudios políticos latinoamericanos.

Sus resultados de investigación circulan por dos vías: una divulgativa, a través del periódico anual Derecho a Saber; y otra académica, mediante libros y artículos en revistas especializadas. Entre sus publicaciones recientes se destacan el libro Derechos humanos y administración pública en Colombia: resultados de investigación en clave de desarrollo y los artículos ¿Que nadie se quede atrás?: una mirada crítica a la territorialización de los ODS en los planes de desarrollo de tres municipios boyacenses (Colombia), 2016–2023 y De la gobernanza a la gobernanza inclusiva.

La mirada en la categoría A1 y el relevo investigativo

El profesor Jacinto Pineda proyecta el futuro de Grimap sobre dos metas. La primera, avanzar hacia la categoría A1 en el sistema de clasificación de MinCiencias, consolidando una producción científica de mayor impacto. Para él, esa nueva etapa implica un cambio de enfoque: “Ya no basta solo la pasión; se requiere investigación que incida en la administración pública, que sea tomada en cuenta en la formulación de políticas públicas y leyes, y que logre reconocimiento nacional e internacional a través de la citación”.

La segunda meta es formativa: reconstruir los lazos con los estudiantes y consolidar una comunidad académica sólida y permanente. El docente Pineda considera que la Escuela no puede proyectarse sin integrar activamente a las nuevas generaciones en los procesos de investigación. “Ellos deben ser nuestros próximos profesores e investigadores. La investigación debe ser un proyecto de vida”, enfatiza.


*Comunicadora estratégica y periodista. Especializada en el desarrollo y gestión de contenido de alto valor en entornos institucionales y académicos. Mi trayectoria profesional se centra en la traducción de información compleja en narrativas claras, confiables y multiplataforma. 


Edición: Paula Andrea Grisales Naranjo