Barichara, uno de los municipios emblemáticos del turismo en Santander, enfrenta, desde hace varias décadas, graves inconvenientes con el suministro y la calidad del agua que consumen sus habitantes y visitantes. Una investigación de la Dirección Territorial Santander de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) advierte sobre las presiones que enfrenta la disponibilidad del recurso hídrico del municipio y la necesidad de asegurar su provisión suficiente y sostenible en el futuro, para lo cual propone fortalecer la gestión institucional, los acueductos comunitarios y la protección de las fuentes de agua.
¿Cómo superar este desafío?
En primer lugar, el estudio desarrollado por la ESAP identificó diferentes factores que aumentan la presión sobre el agua: el crecimiento de las actividades urbanas y turísticas, las condiciones de las fuentes de abastecimiento, las dificultades de algunos sistemas rurales y comunitarios y los retos de articulación entre las instituciones, los prestadores del servicio y las organizaciones comunitarias.
Según el estudio, la solución debe ir más allá del arreglo de la infraestructura. Se requiere fortalecer la capacidad de las instituciones para planificar y tomar decisiones, mejorar la coordinación entre los actores responsables del agua y garantizar una mayor participación de las comunidades.
Del diagnóstico a las soluciones
Ante este escenario, la ESAP plantea lineamientos técnicos que pueden convertirse en un insumo para la construcción de una política pública municipal de gobernanza del agua, incluso para otros entes territoriales en condiciones similares.
La propuesta contempla tres frentes principales: primero, fortalecer las instituciones y trabajar de manera articulada, lo que se traduce en mejorar las capacidades técnicas de la Alcaldía, la Empresa de Servicios Públicos de Barichara, el Acueducto Regional Cooperativo del Común (Acuascoop) y las organizaciones comunitarias, además de establecer espacios permanentes de coordinación entre los diferentes actores vinculados a la gestión del agua.
Segundo, mejorar los sistemas de abastecimiento, lo que apunta a fortalecer las capacidades administrativas, financieras y operativas de los sistemas rurales y comunitarios, así como avanzar en el mejoramiento de la infraestructura relacionada con la captación, almacenamiento y distribución del recurso.
Tercero, proteger las fuentes de agua. La estrategia contempla acciones de conservación y recuperación de nacimientos, aljibes, microcuencas y zonas de recarga hídrica, acompañadas de educación ambiental, participación ciudadana y una planificación territorial que incorpore la seguridad hídrica y la adaptación al cambio climático.
Del conocimiento a la acción
Más que identificar las dificultades que enfrenta Barichara, el ejercicio propone herramientas y una ruta de acción para que el municipio pueda fortalecer su gobernanza del agua, proteger sus fuentes y avanzar hacia una gestión más sostenible, coordinada y participativa del recurso hídrico.
Con esta investigación, la ESAP Territorial Santander reafirma su papel en el fortalecimiento de las capacidades de las administraciones públicas y en la generación de conocimiento aplicado a las necesidades de los territorios.
Así, desde la academia y la asistencia técnica, la ESAP aporta conocimiento para enfrentar uno de los desafíos estratégicos del territorio concerniente a garantizar que el agua siga al alcance de las comunidades y para el desarrollo sostenible de Barichara.
Boletín 20 – Bucaramanga, 21 de septiembre de 2026
Dirección Territorial Santander
Redactó: Vanessa Quintero Muñoz
Editó: Juan Guillermo Arias Marín



