En la Territorial Valle, una historia de vida para contar en el Día Internacional de la Mujer.
» » En la Territorial Valle, una historia de vida para contar en el Día Internacional de la Mujer.

En la Territorial Valle, una historia de vida para contar en el Día Internacional de la Mujer.

posted in: Noticias, Valle noticias | 0

A Johana Cubillos de niña le reemplazaron el verbo jugar por trabajar. Su madre le dijo que la vida se ganaba trabajando y desde entonces no ha parado de hacerlo. Los recuerdos de infancia la transportan a Puerto Carreño, Vichada y con ellos, sus tiernas manos cosechando los copos de algodón. Fue una época difícil, vivía situaciones dolorosas entre sus padres, de esas que no se quieren volver a contar y que en su corazón ya perdonó. Salió del lado de su familia apenas iniciando la adolescencia, no hubo espacio para los tejemanejes de la edad, sólo el ánimo de vivir y trabajar que la llevaron hasta la fría Bogotá.

Pasó varios años en la capital sirviendo mesas, limpiando pisos y lavando ropa en casas de familia, hasta cuando cumplió sus 16 años de edad y con esto la oportunidad de trasladarse a la sucursal del cielo, un nombre prometedor, pero alejado de su realidad. La vida le guardaba a esta luchadora una gran prueba, para ella, la más dura de su vida, Johana fue diagnosticada con cáncer de mama. Dice que sintió la muerte susurrarle al oído, el corazón arrugado y una angustia infinita por su hijo, su única compañía. 

Sin embargo, para ese entonces ya había ingresado a trabajar en servicios generales de la ESAP, Valle. Su elocuencia, nobleza, humildad y vocación de servicio habían ganado su reconocimiento entre los funcionarios, sus ángeles, su familia caleña. Cuenta Johana, que su fe en Dios ha sido su mayor fortaleza desde niña, cree ciegamente que de su mano y en su compañía ha logrado superar lo insuperable y ha recibido de su parte su bendición infinita. Y es que precisamente eso fueron sus compañeros de trabajo, una bendición. Ellos le asistieron en su proceso de enfermedad, la acompañaron a las sesiones de quimioterapia, le realizaron los trámites en la EPS, le apoyaron económicamente y lo principal, le dieron afecto y el aliento que todo saldría bien.

Y así fue. Johana sanó. Un poco antes que iniciara su proceso de enfermedad, los compañeros de la ESAP le insistieron en que estudiara. Como una mamá más dice ella, Gloria Luz Martínez la motivó y Uldi Marina Cabas, obstinada le insistió; ella como buena “hija”, supo atender el consejo. Hoy la Administradora Pública, graduada de la Escuela Superior de Administración Pública, Johana Cubillos, narra con agradecimiento, regocijo y orgullo esta historia en el Día Internacional de la Mujer. Una historia que inspira al género femenino y lo convoca a empoderarse de las virtudes que lo caracterizan: lucha, superación, conciliación, perdón, inteligencia, sabiduría y amor.